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¿IMÁGENES SUBLIMINALES
EN LAS
PUBLICACIONES DE LA WATCHTOWER?
Una de las acusaciones más
recientes de los enemigos de los testigos de Jehová es afirmar que en las
ilustraciones de las publicaciones de la Sociedad Watch Tower hay imágenes
camufladas de demonios y otras cosas “horribles”. ¿Es cierto eso? En realidad, este no es sino otro intento por
demonizarnos... Un afán sin fundamento por apoyar la idea de que nuestra
Congregación está relacionada con el ocultismo, cuya finalidad es que la
gente rechace nuestras publicaciones “infestadas de demonios”. Los
testigos de Jehová negamos rotundamente tales afirmaciones. Decir que los
artistas de la Sociedad Watchtower en Brooklyn han introducido tales
imágenes en las publicaciones es una acusación sin base.
Según los opositores, a partir de la década de los 80
este tipo de imágenes empezaron a observarse. Y no es extraño que esto
haya llegado a oídos de la Dirección de la Watch Tower, quienes
respondieron así:
“Por ejemplo, la compañía Procter & Gamble, firma
grande de productos de uso doméstico en los Estados Unidos, fue
recientemente víctima del rumor de que la compañía promovía el
satanismo y que su marca de fábrica era realmente un símbolo
demoníaco. Otro rumor muy difundido afirmaba que una cadena de tiendas
bien conocida que se especializa en la preparación y el despacho
rápido de alimento ¡estaba poniendo gusanos en la carne picada frita!
Hace unos años, [en 1969] mucha gente creyó que un
miembro de los Beatles, agrupación musical, había muerto en un
accidente automovilístico y había sido reemplazado por un doble.
Hasta las publicaciones de la Sociedad Watchtower han sido objeto de
rumores... por ejemplo, ¡el de que uno de los artistas había estado
introduciendo en secreto dibujos de demonios en las ilustraciones, y
posteriormente había sido descubierto y expulsado!
¿Participó usted en esparcir cualquiera de estos
relatos? De haber sido así, usted se halló esparciendo —quizás
involuntariamente— una mentira, ya que todos eran falsos.
No hay duda de que el rumor relacionado con las publicaciones de la
Sociedad era perjudicial, así como una calumnia contra los celosos
cristianos que trabajan largas horas para producir la labor artística
que hace lucir tan atractivas las revistas, los folletos y los libros.
Este rumor era tan ridículo como sería el decir que Dios, al crear
los cuerpos celestes, modeló deliberadamente la apariencia del llamado
‘hombre de la Luna’.” (La Atalaya, 1 de septiembre de 1984)
“Ridículo”... esa es la palabra correcta que se puede
aplicar a las afirmaciones que hacen nuestros detractores. Incluso hasta
quienes en un tiempo fueron testigos de Jehová, han reconocido que los
artistas de la Watch Tower (puesto que los conocieron personalmente)
serían incapaces de contaminar las revistas y folletos con dibujos
demoníacos, y el Cuerpo Gobernante jamás autorizaría que publicaciones que
honran a Dios y promueven el amor fraternal y las enseñanzas de
Jesucristo, se vieran plagadas de camuflajes nada agradables.
Además de mentiras, son infantilismos a los que ninguna
persona sensata daría crédito. Para verlo, analicemos el asunto de forma
más detenida.
¿Qué son las imágenes subliminales?
El Diccionario de la Real Academia de la Lengua
Española define así “subliminal”: “Dícese de la idea, emoción o sensación
que, por demasiado débiles, o por otras causas, no llegan a ser percibidas
por la conciencia”. Cuando se habla de “percepción subliminal” hay algunos
matices que añadir, pues esta expresión se utiliza con respecto a
estímulos que aparecen por debajo del umbral de la consciencia pero que
influyen en los pensamientos, sentimientos o acciones.
Existen tres tipos de estímulos subliminales: sonidos
que la mente consciente no percibe por tener un volumen muy bajo o por
estar mezclados con otros sonidos, imágenes que la mente consciente no
percibe porque duran muy poco tiempo (normalmente, un fotograma de una
película), o imágenes fijas que la mente consciente no percibe por estar
camufladas.
¿Cuál es exactamente la acusación?
Algunos opositores acusan a los testigos de Jehová de
incluir en sus ilustraciones imágenes subliminales del tercer tipo, es
decir, imágenes que el observador no percibe conscientemente por estar
supuestamente camufladas. Tengamos en cuenta que, para que sean realmente
“imágenes subliminales”, la imagen debe ser intencional, pues debe ser un
estímulo que influya en la persona.
¿Realmente hace falta una explicación?
Posiblemente el lector ya haya percibido la flagrante
falta de fundamento de esta acusación y no necesite leer más. No obstante,
y por obvio que resulte, incluiremos a continuación una explicación.
En primer lugar, conviene tener en cuenta cómo
percibimos la realidad. En cuanto al sentido de la vista, no vemos sólo
con los ojos, sino también con el cerebro. La percepción tiene dos fases:
la sensación (las imágenes que los ojos perciben y envían al cerebro) y la
reconstrucción (la interpretación que hace el cerebro de esas imágenes
percibidas). Por ejemplo, nuestros ojos pueden recibir la sensación visual
de un objeto peludo, de un cierto tamaño, con cuatro extremidades, una
cabeza y un apéndice posterior; entonces nuestro cerebro reconstruye la
imagen según los conocimientos almacenados por la memoria y percibe que
está viendo un perro.
Esta capacidad de reconstruir las imágenes basándose en
modelos ya almacenados en la memoria, nos concede también la capacidad de
usar la imaginación para reconstruir imágenes que en realidad no existen.
Veamos algunos ejemplos.
 Esta
fotografía pertenece a la comarca del Duranguesado (Vizcaya, España). Los
lugareños comparan la silueta de estas montañas con una “dama dormida”,
los picos y valles corresponderían con los pies, pecho, cuello y cabeza de
la “dama”. En Segovia y otros lugares de España hay montes que reciben el
nombre de “dama dormida” o similares debido a estas similitudes que
encuentra la imaginación de quienes lo ven.
 La
nebulosa Cabeza de Caballo, en la constelación de Orión. No se denomina
así porque alguien haya dibujado una cabeza de caballo, evidentemente,
sino porque la imaginación de los observadores ha encontrado similitudes
entre la sombra de la nebulosa y la silueta de una cabeza de caballo.
En
las caprichosas formas de las rocas de Capadocia (Turquía), los
observadores han encontrado muchos parecidos. Esta roca se denomina “el
Camello”. Algunos creen que parece también un caracol.
Un último ejemplo tomado de Capadocia. Una roca
denominada “la Seta”, por razones obvias.

 Los
cristianos conocen bien un ejemplo de este tipo de asociaciones. En la
fotografía se ve el promontorio que posiblemente fuese el Gólgota de la
Biblia. Gólgota (o Calvario) significa “lugar del cráneo”, y posiblemente
se denominase así porque a los judíos la forma del promontorio les
recordaba un cráneo humano.
Ni siquiera es necesario recurrir a ejemplos tan
específicos. ¿Quién no ha jugado a encontrar formas en las nubes, por
ejemplo? Todos hemos “visto” ovejas, vacas, rostros humanos y otras muchas
cosas en las nubes. Algunos han encontrado en las nubes de la pantalla de
inicio de Windows un caballo, un pájaro y hasta un roquero. Es
relativamente fácil encontrar formas en superficies rugosas como una pared
pintada, un tronco, una roca, etc. Los antiguos griegos incluso vieron
formas en las estrellas, dando así nombre a infinidad de constelaciones.
¿Quién ha puesto esas formas ahí? Probablemente esta
pregunta nos parezca infantil. Es obvio que nadie ha puesto esas imágenes
ahí, sino que es la percepción de nuestro cerebro la que crea esas
asociaciones.
Veamos ahora algunos ejemplos de imágenes supuestamente
subliminales en publicaciones de los testigos de Jehová:

Algunos dicen que en el tronco retorcido de este olivo
(de una ilustración del libro “El hombre más grande de todos los tiempos”)
puede verse una cabeza de cabra. Se necesita tener mucha "imaginación"
para ver eso, además de que se tuvo que dibujar una silueta
intencionalmente para probar una supuesta imagen subliminal.

Algunos acusan de dibujar una estrella satánica en la mano de este fariseo
de una ilustración de la revista “La Atalaya”. En realidad se trata de las
citas de las Escrituras que solían llevar atadas de forma ostensible en
sus manos y su frente y que aún hoy llevan algunos judíos ortodoxos en
ciertas celebraciones (Mateo 23:5).
Además de esto, muchos encuentran caras en pliegues de
la ropa, follaje, sombras, etc. No solo caras, algunos se fijan en formas
sinuosas de los pliegues o en rizos del cabello y dicen que son
serpientes, en representación de Satanás, o que son una letra “S”, que es
la inicial de Satanás (claro que, igualmente podría ser la inicial de
“Señor”, “Salvador”, “santidad”, “salvación”, “sabiduría”, “sagrado”,
“sacrificio”, “sinceridad”, “sencillez”, “sal de la Tierra”, “salmo”,
“sálganse de Babilonia”, “salud”, “sembrar”, “semillas del Reino”,
“sentimiento”, “sermón”, “servir”, “Soberano”...).
Como hemos visto, es muy fácil utilizar nuestra
imaginación para encontrar imágenes en lugares naturales, donde nadie las
ha puesto. En ilustraciones que están imitando la realidad (o que incluso
se basan en fotografías) es igualmente fácil encontrar este tipo de
imágenes.
¿Qué propósito tendrían?
Algunos, sin embargo, se obstinan en creer que la
inclusión de estas imágenes es intencional. ¿Por qué?
Suele haber tres respuestas a la pregunta de por qué
los artistas de las publicaciones de los Testigos incluyen supuestamente
imágenes subliminales:
1. “Nadie lo sabe”. La mayoría de los que
levantan esta acusación reconocen que no se les ocurre ninguna razón
por la que se incluirían estas imágenes. Es sin duda la respuesta más
sensata, pues no tendría ningún sentido que los testigos de Jehová
introdujesen este tipo de imágenes. No consiguen ningún fin y además
nos exponen a ser criticados.
2.“Es obra de Satanás”. Algunos dicen que el
propio Diablo en persona pone esas imágenes en las ilustraciones de
las publicaciones de los Testigos sin que ellos lo sepan. ¿Y por qué
razón? Según dicen, para dejar su marca personal y dejar claro que la
organización de los Testigos le pertenece (aunque, según esa “lógica”,
a la vez que deja su marca, se estaría descubriendo a sí mismo). ¿De
qué manera haría esto el Diablo? Algunos dicen que el Diablo poseería
al dibujante para obligarle a dibujar esa cara o lo que sea sin que él
se dé cuenta de ello. Esto no explica cómo sería posible que ningún
revisor viera la imagen y la eliminara, por lo que otros dicen que
Satanás incluiría esas imágenes después de que cada libro o revista ha
sido ya publicado. Creo que no hay necesidad de refutar tales
dislates. Caen de su propio peso.
3. Otros piensan que las imágenes están
insertadas de forma deliberada por los responsables a modo de táctica
publicitaria para influir en la conducta de quienes ven las imágenes y
que se sientan inclinados a hacerse testigos de Jehová. Esto nos lleva
a considerar la cuestión de si realmente existen los mensajes
subliminales publicitarios y si funcionan.
¿FUNCIONAN LOS MENSAJES SUBLIMINALES?
La creencia en el poder de los mensajes subliminales se
remonta probablemente a 1957, cuando James Vicary, un especialista en
técnicas de mercado, dijo haber realizado un experimento al respecto.
Afirmó que, durante un período de seis semanas, 45.699 personas que
acudieron a una sala de cine en Fort Lee, New Jersey fueron expuestos a
dos mensajes publicitarios, “Coma palomitas” y “Beba Coca-Cola”, mientras
veían la película Picnic. Según Vicary, el mensaje duraba una pequeñísima
fracción de segundo, con lo que no podía ser percibido conscientemente,
pese a lo cual, las ventas de palomitas aumentaron un 57,7% y las de
Coca-Cola en un 18,1%. Sin embargo, Vicary nunca publicó ninguna
descripción detallada de su estudio, y jamás ha habido ninguna evidencia
que apoye su afirmación, ni nadie ha sido capaz de duplicar el
experimento. No solo eso, sino que en una entrevista con la revista
Advertising Age en 1962, Vicary confesó que aquel estudio había sido un
montaje. Pese a todo, aún se suele citar su caso como un ejemplo del poder
que supuestamente tienen los mensajes subliminales.
En los años 70 del siglo XX, el anterior ejecutivo de
publicidad Wilson Key (posiblemente el único experto que sigue denunciando
los supuestos peligros de los mensajes subliminales) acaparó la atención
con sus afirmaciones de que los mensajes subliminales eran utilizados por
todas partes a nuestro alrededor; especialmente mensajes de tipo sexual
para inducir a las personas a comprar determinados productos. Key
encontraba la palabra “sexo” en las galletas Ritz Crackers, en menús de
hoteles, paquetes de cigarrillos Camel, publicidad de ginebra y en
muchísimos otros lugares. Además, afirmaba que el mundo de los negocios
así como los gobiernos estaban aliados para controlar nuestras mentes. Sin
embargo, no existe ninguna evidencia de que se utilicen palabras, símbolos
ni objetos ocultos para vender productos, e incluso aunque se utilizaran,
no hay ninguna evidencia empírica de que este fuese un método eficaz de
influir en la elección del consumidor.
Según Terence Hines (catedrático de psicología en la
Universidad de Pace, Pleasantville, en el estado de Nueva York), tras años
de investigación sólo se han podido demostrar efectos muy limitados de
estimulación subliminal, y ninguno en cuanto a modificación de conducta.
Según Philp Merikle (catedrático de psicología de la Universidad de
Waterloo, en Ontario, Canadá), ninguna investigación de laboratorio
controlada ha podido demostrar la idea popular de que la percepción
inconsciente tiene más poder o más influencia que la percepción
consciente. Más bien, los hallazgos de tales investigaciones indican que
la percepción subliminal, cuando se produce, refleja las interpretaciones
habituales de un individuo frente a los estímulos; es decir, que un
estímulo subliminal no puede tener un efecto diferente al que tendría si
la persona pudiera percibirlo conscientemente. Esto quiere decir que esas
supuestas imágenes subliminales que algunos encuentran en las
publicaciones de los testigos de Jehová tienen como mucho el mismo efecto
cuando uno las ve que cuando no las ve. ¿Se siente alguien inclinado a
hacerse testigo de Jehová por el mero hecho de ver una cara en el pelo de
Jesús o un perro en su pecho? En el improbable y casi cómico caso de que
alguien respondiera que sí, Merikle, al igual que otros muchos expertos,
afirma que las personas deben ser conscientes de recibir el estímulo para
iniciar acciones. Por tanto, si uno no ve conscientemente esa cara o ese
perro (por poner un ejemplo), estos no tienen ningún efecto en la persona.
CONCLUSIÓN
El “hombre de la luna”... ¿Dios le dio tal forma de a
la Luna cuando la creó? Otros dicen que pareciera que la luna tiene en su
interior un conejo . ¿Es Dios quien dio esa forma, o es su mente la que ha
construido tal imágene?... Piense en la Galaxia del Sombrero, en la
Nebulosa de la cabeza de Caballo, Nebulosa de la Tarántula
(en la Gran Nube de Magallanes), cúmulos de estrellas como la de
Escorpión, Corona Real, etc. Son formas que el hombre le ha
encontrado a estas creaciones de Dios. Pero, ¿fue Dios quién hizo estas
“figuritas”?... Casualidad e imaginación humana es la respuesta.
También, mechones de cabello, sombras, columnas de
humo, las nubes, las paredes de piedra, las plantas, el suelo, imágenes de
libros de distintos temas (especialmente de Anatomía Humana), cuadros,
montañas... Con imaginación observará ¿imágenes subliminales?
Pero decir que los artistas de la Sociedad Watchtower
han introducido imágenes camufladas de demonios intencionalmente en las
publicaciones bíblicas es, en realidad, ridículo e infantil.
Testigos de Jehová defendidos
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