¿RESPETÓ RUTHERFORD

EL TESTAMENTO DE RUSSELL?

Pocos meses tras el fallecimiento de C.T. Russell y la posterior elección unánime de J.F. Rutherford como nuevo presidente de la Sociedad Watch Tower, cuatro de los siete directores de dicha Sociedad empezaron a oponerse a la dirección de Rutherford.

Ellos alegaban que Rutherford no respetaba el testamento de Russell, pues en este, según ellos, se especificaba que a su muerte debía cambiarse la manera de dirigirse los asuntos de la Sociedad, y que la máxima autoridad, en vez del presidente, debía ser la junta de directores.

Rutherford, en cambio, dijo que el testamento de Russell no trata el asunto ni menciona apenas a la junta directiva, sino que a lo sumo da indicaciones sobre el comité de redacción (las cuales se respetaron escrupulosamente).

¿Quién estaba en lo cierto? Lea y decida usted mismo.

Testamento de Charles Taze Russell

Dado que en diferentes momentos durante los últimos años he donado a la Sociedad Watch Tower Bible and Tract todas mis posesiones personales excepto una pequeña cuenta personal de aproximadamente doscientos dólares en el Exchange National Bank de Pittsburgh, la cual se pagará debidamente a mi esposa si me sobrevive, tan solo puedo dejar amor y buenos deseos cristianos a todos los queridos miembros de la familia de la Casa Bíblica y a todos los demás queridos colaboradores en la obra de la cosecha; sí, para todos los de la casa de la fe de todo lugar que invocan el nombre del Señor Jesús como su Redentor.

Sin embargo, hago constar que al donar la revista La Atalaya, la Vieja Teología Trimestral y los derechos de propiedad de los libros Estudios de las Escrituras La Aurora del Milenio y otros diversos folletos, himnarios, etc a la Sociedad Watch Tower Bible and Tract, lo hice con la condición expresa de que yo habría de tener control total de todos los intereses de estas publicaciones durante mi vida y que, tras mi fallecimiento, deberían manejarse de acuerdo con mis deseos. Por el presente documento establezco que tales deseos —mi última voluntad respecto a los mismos— son los siguientes:

Un comité de redacción de cinco miembros

El cargo de redactor jefe de La Atalaya estará en manos de un comité de cinco hermanos a los que exhorto a que ejerzan gran cuidado y fidelidad a la verdad. Todos los artículos que aparezcan en las columnas de La Atalaya tendrán la aprobación incondicional de al menos tres miembros del comité de cinco; insto a que si algún asunto aprobado por tres miembros se sabe o supone que es contrario a los puntos de vista de uno o de los otros dos miembros del comité, tales artículos sean aplazados para pensar, orar y tratar sobre ellos durante tres meses antes de publicarse, para que, en lo posible, la unidad de la fe y los vínculos de la paz puedan mantenerse en la redacción de la revista.

Todos los nombres de los miembros del comité de redacción (con los cambios que puedan tener lugar de vez en cuando) se publicarán en cada número de la revista; pero de ningún modo se indicará el autor de los diferentes artículos que aparezcan en la revista. Será suficiente que se reconozca el hecho de que los artículos cuentan con la aprobación de la mayoría del comité.

Puesto que la Sociedad ya se ha comprometido a no publicar otras publicaciones periódicas, también se requerirá que el comité de redacción no escriba para, ni esté conectado de ninguna manera con ninguna otra publicación. Mi propósito con estos requisitos es salvaguardar al comité y la revista de cualquier espíritu de ambición, orgullo o liderazgo, así como que la verdad pueda reconocerse y apreciarse por su propio valor, y que el Señor pueda ser reconocido más particularmente como Cabeza de la Iglesia y Fuente de la Verdad.

Se han conservado copias de mis discursos dominicales publicados en periódicos de varios años y pueden usarse o no como información editorial para La Atalaya, según lo que el comité considere mejor, pero no se incluirá mi nombre ni ninguna indicación respecto a su autoría.

Considero que los mencionados a continuación como miembros del comité de redacción (lo cual está sujeto a su aceptación) son totalmente leales a las doctrinas de las Escrituras, especialmente a la doctrina del rescate: que no se puede ser acepto a Dios ni recibir salvación para vida eterna salvo mediante la fe en Cristo y la obediencia a Su Palabra y al espíritu de ésta. Si alguno de los designados se siente en algún momento en desacuerdo con esta provisión, violaría su conciencia y cometería por tanto un pecado si siguiera siendo miembro del comité de redacción, al saber que hacer eso sería contrario al espíritu e intención de la presente disposición.

El comité de redacción debe garantizar su propia continuidad de modo que si uno de sus miembros muere o dimite, será deber de los demás elegir a un sucesor, para que nunca salga un número de la revista sin un comité de redacción completo de cinco miembros. Ruego al comité nombrado que tengan mucha prudencia en cuanto a la elección de otros miembros, para que la pureza de vida, la comprensión clara de la verdad, el celo por Dios, el amor por los hermanos y la fidelidad al Redentor sean características prominentes de la persona designada. Además de los cinco nombres para el comité, he incluido otros cinco nombres entre los que prefiero que se haga la selección en caso de vacantes en el comité de redacción, antes de buscar en otra parte; a menos que en el tiempo transcurrido desde la elaboración del presente testamento hasta mi muerte sucediese algo que indicase que estos son menos deseables o que hay otros más deseables para llenar las mencionadas vacantes. Los nombres de los miembros del comité de redacción son los siguientes:

WILLIAM E. PAGE
WILLIAM E. VAN AMBURGH
HENRY CLAY ROCKWELL
E. W. BRENNEISEN
F. H. ROBISON.

Los nombres de los cinco que sugiero como posiblemente entre los más apropiados para llenar vacantes en el comité de redacción son los siguientes: A. E. Burgess, Robert Hirsh, Isaac Hoskins, Geo. H. Fisher (de Scranton), J. F. Rutherford, Dr. John Edgar.

En cada número de La Atalaya aparecerá el siguiente anuncio, seguido por los nombres de los miembros del comité de redacción:

Comité de redacción de La Atalaya

Esta revista se publica bajo la supervisión de un comité de redacción, al menos tres de cuyos miembros deben haber leído y aprobado como VERDAD todos y cada uno de los artículos aparecidos en estas columnas. Los nombres de los miembros del comité actualmente en servicio son: (siguen los nombres).

En cuanto a la remuneración, creo sensato mantener el procedimiento que la Sociedad ha seguido en el pasado respecto a los salarios: que no se pague salario a nadie; que tan solo se conceda una cantidad razonable para gastos para los que sirven a la Sociedad o su obra de alguna manera. En armonía con el procedimiento de la Sociedad, sugiero que la provisión para el comité de redacción, o para los tres que estén envueltos de forma activa, consista tan solo en una provisión para su alimento y alojamiento y diez dólares mensuales, con una mensualidad moderada para esposa o hijos u otras personas que dependan de ellos para su mantenimiento, según considere apropiado, justo y razonable la junta directiva de la Sociedad, pero que no permita acumular dinero.

Deseo que la Vieja Teología Trimestral siga apareciendo como hasta el momento, siempre que lo permitan las oportunidades de distribución y las leyes del país, y que sus números consistan en reimpresiones de números antiguos de La Atalaya o extractos de mis discursos, pero que no aparezca ningún nombre como autor a menos que lo exija la ley.

Es mi deseo que se apliquen las mismas reglas para las publicaciones en alemán, francés, italiano, danés, sueco o cualquier otra publicación en el extranjero que sea controlada o apoyada por la Sociedad Watch Tower Bible and Tract.

Deseo que se envíe una copia del presente documento a cada uno de los nombrados más arriba como miembros del comité de redacción o como candidatos entre los que elegir para llenar vacantes, así como a cada miembro de la junta directiva de la Sociedad Watch Tower Bible and Tract. Esto se hará inmediatamente tras la notificación de mi fallecimiento, de modo que en el transcurso de una semana, de ser posible, se pueda conocer los nombres de las personas nombradas para el comité de redacción y éstas dirijan sus comunicaciones al vicepresidente de la Sociedad Watch Tower Bible and Tract, quienquiera que ocupe el cargo en ese momento. Las respuestas de las personas nombradas deben ser muy específicas, indicando su aceptación o rechazo de las provisiones y términos especificados. Se permitirá un tiempo razonable para cualquiera de los nombrados que se encuentre fuera de la ciudad o del país. Mientras tanto, el resto del comité, al menos tres, procederán a actuar en su capacidad de redactores. Los oficiales de la Sociedad tendrán la obligación de proveer los arreglos necesarios para los miembros del comité de redacción y ayudarlos en sus deberes de toda manera posible, en conformidad con los compromisos adquiridos conmigo sobre este asunto.

Ya he donado a la Sociedad Watch Tower Bible and Tract todas mis participaciones con derecho a voto, poniendo las mismas en manos de cinco fideicomisarias, a saber: hermana E. Louise Hamilton, hermana Almeta M. Nation Robison, hermana J.G. Herr, hermana C. Tomlins, hermana Alice G. James.

Estas fideicomisarias servirán de por vida. En caso de fallecimientos o dimisiones, los directores de la Sociedad Watch Tower, el comité de redacción y las demás fideicomisarias elegirán sucesores tras pedir guía divina en oración.

Estipulo ahora los procedimientos en caso de acusación y despido de algún miembro del comité de redacción al que se halle indigno de su cargo por consideraciones doctrinales o morales:

Al menos tres de los miembros de la junta deben estar unidos al presentar los cargos de acusación, y la junta judicial encargada del caso estará formada por los directores de la Sociedad Watch Tower Bible and Tract, las cinco fideicomisarias en control de mis participaciones con derecho a voto y los miembros del comité de redacción, excepto el acusado. De estos dieciséis miembros, al menos trece deben favorecer la acusación y despido para que el mismo tenga efecto.

Instrucciones para el funeral

Deseo ser enterrado en el terreno propiedad de nuestra Sociedad, en el cementerio Rosemont United, y dejo todos los detalles sobre los arreglos para mis funerales a cargo de mi hermana, la Sra. M.M. Land y sus hijas Alice y May, o las que de estas me sobrevivan, con la ayuda, asesoramiento y cooperación de los hermanos si ellas lo solicitan. En vez de un discurso de funeral normal, solicito que se encarguen de que varios hermanos, acostumbrados a hablar en público, hagan algunos comentarios cada uno, que el servicio sea muy simple y económico y que se realice en la capilla de la Casa Bíblica o en cualquier otro lugar que se considere tan apropiado o más.

Mi legado de amor

A la querida familia “Betel” colectiva e individualmente dejo mis mejores deseos, con la esperanza de que el Señor les dé Su bendición, que enriquece y con la que no añade dolor. Lo mismo lo hago extensivo de forma aún más amplia a toda la familia del Señor en todo lugar, especialmente a los que se regocijan en la verdad de la cosecha. Animo a todos a que continúen progresando y creciendo en gracia, en conocimiento y, sobre todo, en amor, el magnífico fruto del espíritu en sus diversas formas. Exhorto a tener mansedumbre, no solo con el mundo, sino unos con otros; a tener paciencia unos con otros y con todas las personas; a tener apacibilidad con todos, bondad fraternal, piedad, pureza. Les recuerdo que todas estas cosas son necesarias para nosotros, necesarias para poder recibir el prometido Reino, y que el apóstol nos ha asegurado que si hacemos estas cosas nunca fallaremos, sino que ‘así se nos concederá la entrada abundantemente en el Reino eterno de nuestro Señor y Salvador Jesucristo’.

Es mi deseo que este testamento se publique en el siguiente número de La Atalaya tras mi muerte.

Mi esperanza para mí mismo, así como para todo el querido Israel de Dios, es que pronto nos reunamos para no volver a separarnos en la primera resurrección, en presencia de nuestro Amo, donde hay plenitud de gozo para siempre jamás. Nos sentiremos satisfechos cuando despertemos a su semejanza, “transformados de gloria en gloria”.

(Firmado)

CHARLES TAZE RUSSELL

PUBLICADO Y DECLARADO EN PRESENCIA DE LOS TESTIGOS CUYOS NOMBRES SE ADJUNTAN:

MAE F. LAND

M. ALMETA NATION

LAURA M. WHITEHOUSE.

REALIZADO EN ALLEGHENY, PENNSYLVANIA, EL VEINTINUEVE DE JUNIO DE MIL NOVECIENTOS SIETE.

 

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