Si comparamos la forma de traducir Hebreos 1:8 del
griego bíblico a idiomas modernos (como el inglés o el español) entre
algunas versiones, veríamos que puede haber ciertas diferencias.
Para que poder hacernos una idea sobre cuáles son esas
diferencias y conocer las razones de tales discrepancias, comparemos la
traducción de ese versículo en dos diferentes versiones. Veamos primero
cómo traduce Hebreos 1:8, 9 la Traducción del Nuevo Mundo, edición
con referencias, revisión de 1987 (TNM):
Pero respecto al Hijo: “Dios es tu trono para siempre
jamás, y [el] cetro de tu reino es el cetro de rectitud. Amaste la
justicia, y odiaste el desafuero. Por eso Dios, tu Dios, te ungió con
[el] aceite de alborozo más que a tus socios”.
Veamos ahora cómo traduce estos versículos la versión
Reina-Valera, revisión de 1960 (RV60):
Mas del Hijo dice: “Tu trono, oh Dios, por el siglo
del siglo; Cetro de equidad es el cetro de tu reino. Has amado la
justicia, y aborrecido la maldad, por lo cual te ungió Dios, el Dios
tuyo, con óleo de alegría más que a tus compañeros”.
La diferencia principal entre estas dos versiones está
en la primera frase del versículo 8 que, según RV60, dice: “Tu trono,
oh Dios, por el siglo del siglo". Sin embargo, TNM dice: “Dios es tu
trono para siempre jamás.
Aunque la diferencia aparentemente es pequeña, tiene su
importancia. Hebreos 1:8 es un texto que usan algunas iglesias que afirman
ser cristianas para probar que Jesús es Dios. Así, las versiones que, como
TNM, lo traducen de una manera en la que no se llama “Dios” a Cristo
suelen ser criticadas con dureza por ciertas personas.
Si queremos saber exactamente qué es lo que la Biblia
enseña en este texto tenemos que apartar nuestros prejuicios y hacer un
detenido exámen sobre este asunto
¿Cuál es la manera correcta de traducir este versículo?
Para poder responder esta pregunta, tomemos en cuenta
el interesante comentario publicado en la revista sobre temas bíblicos:
En los días de Pablo y de los otros escritores
neotestamentarios (y, de hecho, durante los siguientes siglos), la gente
escribía de una forma llamada scriptio continua, o sea, no
existía ningún tipo de separación entre palabras, frases o párrafos, y
no había ningún signo de puntuación. Los textos fluían en continuas
corrientes de letras, dejando a los copistas y traductores modernos con
la necesidad de tomar decisiones importantes respecto de cada frase, de
cada cláusula y, de hecho, de cada palabra del manuscrito. Las
traducciones modernas del Nuevo Testamento se basan, por lo general, en
un texto crítico griego ampliamente aceptado, como The Greek New
Testament, de Sociedades Bíblicas Unidas, o el Novum Testamentun
Graece, de Nestle-Aland.
Pero los editores de estas ediciones no siempre están
de acuerdo respecto de dónde deben hacerse divisiones o dónde deben
colocarse los signos de puntuación. Ocasionalmente, algunos traductores,
basados en su propia forma de entender los escritos del Nuevo
Testamento, no concuerdan con la segmentación y puntuación que se
encuentran en esas ediciones críticas. Sus decisiones pueden crear
verdaderas diferencias en el significado, como puede comprobarse si se
comparan algunas traducciones modernas.
(Así se escribieron los manuscritos del Nuevo Testamento, un
artículo de Roger L. Omanson en la revista Traducción de la Biblia,
vol. 9 [1999], nº 1, páginas 11 y 12; publicada por las Sociedades
Bíblicas Unidas).
Como vemos, es un hecho que los manuscritos del Nuevo
Testamento (NT) más antiguos no tenían puntuación. Por lo tanto, ningún
erudito bíblico puede asegurar hoy en día cual es la “verdadera
puntuación” de estos escritos. Los editores y traductores deciden, a la
luz de su propia interpretación del texto bíblico, la que les parece más
adecuada.
Una traducción literal al español de ese
versículo, tal como está en griego bíblico, en mayúsculas y sin
separaciones entre palabras ni signos de puntuación, se lee como sigue:
Este puede ser el dilema para un traductor: Dónde
colocar los signos de puntuación y cómo estructurar la oración de una
forma gramaticalmente correcta en español. Por ejemplo, una opción sería:
"MAS RESPECTO AL HIJO, TU TRONO EL DIOS HASTA EL SIGLO DEL SIGLO"
Esta es la puntuación que ofrecen, entre otros, The
Greek New Testament (SBU, 4ª edición, 1993); el texto maestro griego
de J. J. Griesbach (1806); y la Vulgata Latina (del siglo V E.C.)
Según esta puntuación, la traducción más exacta sería la que ofrece la TNM.
Es interesante que, en este punto, examinemos la
variación que se ha producido en la traducción de Heb 1:8 en la última
revisión de la versión Reina-Valera publicada por las Sociedades Bíblicas
Unidas (SBU), la de 1995, y la diferencia de significado que esta provoca.
La Reina-Valera revisada en 1995 (RV95) traduce este versículo de la
siguiente manera:
"Pero del Hijo dice: Tu trono, Dios, por los siglos de los siglos".
Si se detiene usted a apreciarlo, notará que la RV95 ha
eliminado la interjección sintomática “oh” (interjección que no existe en
el texto griego) antes de la palabra “Dios” en Heb 1:8. Esta interjección
era la que convertía a la palabra “Dios” en un vocativo referido a Cristo
o, lo que es lo mismo, la que hacía posible que la única forma de
interpretar este versículo fuera aquella en la que a Jesús se le llama
“Dios”. El pequeño cambio introducido por los revisores de la RV95 permite
entender este versículo de dos formas distintas, a saber:
Tomando la palabra “Dios” como vocativo referido a Cristo (como en
RV60).
Entendiendo que la palabra “Dios” es un nominativo, (predicado en
este caso) que acompaña al sujeto, trono. De este trono, sobre el que se
apoya Cristo, se dice o predica que es Dios.
Se puede afirmar, entonces, que la segunda
interpretación posible en RV95 es la misma que ofrece la TNM. Ahora bien:
¿Es gramaticálmente correcta esta interpretación? Respecto a esta
cuestión, A. T. Robertson (un erudito en gramática griega y protestante
conservador) hizo el siguiente comentario sobre esta frase en su libro
Robertson`s NT Word Pictures en CD-Rom:
{Oh Dios} (ho theos). Esta cita (la quinta) está
tomada del Sal 45.7. Una oda nupcial hebrea (epitalamio ), dedicada a un
rey que aquí se considera mesiánico. No es seguro si ho theos es, en
este texto, un vocativo (con la forma del nominativo, como en Jn 20.28,
donde se dirige al Mesías como theos, lo que es posible, Jn 1.18), o si
ho theos es un nominativo (sujeto o predicado) que tiene el verbo estin
(es) sobreentendido: "Dios es tu trono" o "Tu Trono es Dios". Cualquiera
de estos sentidos es correcto.
Robertson afirma que es posible que ho theos [lit.:“el
Dios”] sea un vocativo o un nominativo; ambas opciones son posibles. O, lo
que es lo mismo, que sólo por la gramática, nadie podría asegurar cuál de
las dos interpretaciones es la correcta. Ambas traducciones serían
aceptables.
También, Robert Young (un erudito presbiteriano, autor
de la versión de la Biblia conocida como A Literal Translation of The
Bible, y de la concordancia bíblica Analitycal Concordance to The
Bible) escribió en su comentario de la Biblia Concise Critical
Comments on The Holy Bible lo siguiente respecto a Hebreos 1:8:
[OH DIOS.] Este es un caso claro en el que Cristo es
llamado "Dios", pero como el v. 9 habla de Dios como su "Dios", no
podemos recalcar que aquí se prueba la suprema divinidad del Salvador;
además puede ser perfectamente traducido por "Dios es tu trono —por los
siglos de los siglos"; en cualquier caso, se aplica solo al trono
mediador.
Como vemos, Young explica en este comentario que es
correcto traducir Hebreos 1:8 de las dos maneras mencionadas al principio
y que no se puede usar este texto para probar la “divinidad suprema del
Salvador”.
Por lo tanto, y resumiendo lo analizado hasta ahora,
vemos que es debido a que el griego bíblico se escribía en letras
mayúsculas (unciales), sin separar una palabras de otras ni usar signos de
puntuación, el que se pueda traducir Heb 1:8, de una manera
gramaticálmente correcta, de la forma como lo hacen ambas versiones.
Hebreos 1:8 en otras versiones
Traducción en lenguaje actual: "Su reinado, como el de Dios,
durará para siempre"
Biblia de Jerusalén: "Tu trono es eterno, como el de Dios".
El Libro del Pueblo de Dios. La Biblia: "Tu trono, como el de
Dios, permanece para siempre".
Nueva Biblia Española: "Tu trono, como el de un dios,
permanece para siempre".
Biblia del Peregrino: "Tu trono, como el de un Dios,
permanece para siempre".
La Biblia. Serafín de Ausejo y equipo interconfesional: "Tu
trono, cual de Dios, es eterno, para siempre".
La Biblia. Editorial La Casa de la Biblia: "Tu trono, como el
de Dios, es eterno".
The New English Bible. Oxford/Cambridge: "Your throne is like
God’s throne, eternal" (Español: "Tu trono es como el trono eterno de
Dios").
Revised Standard Version , 1952: "Your divine throne endures
for ever and ever" (Español: "Tu trono divino dura siempre y para
siempre").
A New Translation of The Bible. James Moffatt, 1950: "Your
throne shall stand for evermore" (Español: "Su trono permanece para
siempre").
The Holy Scriptures According to the Masoretic Text: "Thy
throne given of God is for ever and ever" (Español: "El trono que Dios
le ha dado existe para siempre").
La Biblia traducida por Moses Katznelson: "El trono que te
dio Dios es por siempre y para siempre".
Sagrada Biblia, Nácar-Colunga: "Tu trono subsistirá por
siempre jamás".
La Sagrada Escritura por profesores de la Compañía de Jesús:
"Tu trono, ¡oh Poderoso!, será por siempre jamás".