
UN MANUSCRITO EN COPTO
MUESTRA LA
CORRECTA TRADUCCIÓN DE
JUAN 1:1
Es historia conocida que cuando el Comité de
la Traducción del Nuevo Mundo publicó en la década de 1950 la porción de
Juan 1:1c, tal como “la Palabra era un dios”, algunos académicos en
griego de tendencia trinitaria calificaron esta traducción como
“gramaticalmente imposible”. Algunos ahora dan el siguiente argumento:
“Como no
es difícil comprobar que este un no está presente en la traducción del
griego y es sencillamente un “agregado”, los testigos de Jehová han
justificado el error de traducción inventando una nueva regla gramatical.
Afirman que como en griego no existe una palabra para indicar la idea de
uno, y, por lo tanto, cuando una palabra no lleva el artículo
determinado (o, h, to,
en griego; el, la, lo, en castellano), debe colocarse delante los
artículos un o una. Esta regla es falsa, primero porque en griego sí hay
palabras para expresar la idea de uno, una sin que tenga que suplirlas
el traductor. Una de ellas es "eiV"
, "mia",
"en"
(uno, una, uno),
que Juan utiliza repetidas veces en Juan 1,40; 6,8.70.71; 7,21.50; 9,25;
10,16.30; 11,49-50.52; 12,2.4; 13,21.23; 17,11.21.22.23;
18,14.22.26.39;19,34, etc. La otra es
tiV, ti
(uno-a-o ó alguno-a-o),
que también es utilizada repetidas veces en el Nuevo Testamento. Si Juan
hubiera deseado decir que la Palabra (Cristo) era un dios, hubiera
recurrido con toda seguridad al empleo de
eiV
o de
tiV.”
El comentario anterior, muestra un argumento
poco serio en términos de traducción, en el cual generaliza el uso de los
numerales y pronombres indefinidos como única herramienta para denotar indefinición en un sustantivo predicativo sin artículo. Es cierto que la
carencia del artículo indefinido a veces es suplida en koiné por los
numerales o pronombres indefinidos, pero esto no es siempre el caso.
El griego koiné es una mixtura de griego
clásico con semitismos. El griego clásico no usa los numerales para suplir
indefinición. El koiné también, como el anterior, usa en muchos casos
sustantivos sin artículos cuando estos son indefinidos, y no es cierto que
en koiné deban usarse “con toda seguridad” el numeral
eiV
o el pronombre indefinido
tiV
en correspondencia al artículo indefinido
"un", que sí existe en el griego moderno, pero que no existe en griego
clásico (ático), ni en el griego koiné.
Aquí se afirma que el Comité de la
Traducción del Nuevo Mundo ha inventado una regla para traducir Juan 1:1c,
agregando un artículo indefinido que no aparece, pero lo que hay que
entender es que al traducir de una lengua a otra, las palabras “agregadas”
muchas veces son fundamentales para un correcto entendimiento. Lo que revela
un manuscrito de fines del siglo II, que contiene la traducción del
Evangelio de Juan al Copto, confirma este criterio de traducción.
Historia del Copto
El copto es el descendiente directo
de la lengua hablada en el antiguo Egipto y que aparece escrita en
jeroglífico y en los alfabetos hierático y demótico. El alfabeto copto es
una versión ligeramente modificada del alfabeto griego, con algunas letras
tomadas directamente del demótico. Como lengua cotidiana tuvo su apogeo
entre el siglo III y el siglo XII. En la actualidad sobrevive como lengua
litúrgica de la Iglesia Ortodoxa Copta.
A partir del año 100, antes de nuestra era, el
antiguo sistema de escritura demótico fue sustituido por una adaptación del
alfabeto griego al que se denomina alfabeto copto, que con la difusión del
cristianismo alcanzó nivel literario, siendo la traducción de la Biblia al
copto sahídico (mediados del siglo III) de enorme importancia al respecto.
La lengua copta tiene seis dialectos, siendo
los más importantes el sahídico y el bohaírico, asociados respectivamente
con el Alto y el Bajo Egipto. El copto fue una lengua hablada por los
cristianos nominales egipcios en el dialecto sahídico hasta que fue
reemplazado por el dialecto bohaírico en la liturgia eclesiástica en el
siglo XI.
El artículo definido
El copto cuenta con artículos definidos,
que era inexistentes en egipcio clásico, procedentes de demostrativos (tal
como sucede en las lenguas románicas):
masculino. p- / pi / pe,
fem. t- / ti / te; con
plural en n-.
Ejemplos: rôme 'hombre', p.rôme
'el hombre'; n.rôme 'los hombres'; p.saje 'la palabra';
ti.polis 'la ciudad', n.halate 'los pájaros.
El artículo indefinido
Era inexistente en egipcio antiguo tal como
sucede en latín, evoluciona a partir del numeral para '1' ou: ei
'casa', ou.ei 'una casa', hen.ei 'unas casas'.
Antiguas traducciones
La lengua original en la que se escribieron
los Evangelios en el siglo I, con la excepción del Evangelio de Mateo, fue
el griego koiné. Para alrededor del año 200, de nuestra era, se han
encontrado traducciones de los Evangelios en latín, siriaco y copto.
Para ilustrar veamos el original de Juan 1:1
en koiné:
en arch hn o logoV kai o
logoV hn proV ton qeon kai qeoV hn o logoV
(en principio era el logos y el logos estaba
con el dios y dios era el logos)
El griego koiné, carece de artículo
indefinido, por lo cual, es materia de gran de discusión por parte de los
académicos si el sustantivo
qeoV
en la cláusula "kai
qeoV hn o logoV"
debe traducirse “el logos era Dios” o “el
logos era un dios”.
En cambio, las antiguas versiones latinas de
Juan 1:1 traducen de esta manera:
“In
initio erat verbum, et verbum erat apud deum, et deus erat verbum”.
Lo cual literalmente se traduce:
“En
inicio era verbo, y verbo estaba con dios, y dios era verbo”
El latín, al carecer de artículo definido y
de indefinido, obliga al traductor a guiarse solo del contexto para
traducir la definición o indefinición de un sustantivo predicativo en una
cópula. Por lo tanto, el
traductor debe añadir los artículos correspondientes cuando traduce
al latín: “En [el] inicio era [el] verbo”
Note que si no atendemos al
contexto podríamos traducir Juan 1:1b del latín como “y el Verbo estaba con
[un] dios” y esto gramaticalmente sería correcto, pero se entiende que “apud
deum” se refiera a “con Dios”, lo que en koiné sí está claro por la
aplicación del artículo definido.
El Comité de la
Traducción del Nuevo Mundo ha manifestado —otros académicos también— que la
simple lógica del texto impide traducir “el Logos era Dios”, dado que la
cláusula precedente dice que “el Logos estaba con Dios”. Por el contrario,
la mayoría de las Biblias traducidas por las iglesias trinitarias traducen
“el Verbo era Dios”, causando confusión al presentar al Hijo de Dios como el
mismo Dios con el que está.
El Evangelio en copto
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¿De dónde procede? |
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El manuscrito copto donde aparece Juan 1:1 es el papiro PARIS Reinach
(De Rioci) ff. 36 col. I, II-5 X 9-5 (8-8) y se encuentra en la
Bibliothèque Nationale de París. El papiro está datado a finales del
siglo II e.c. (la evidencia interna muestra que los traductores tenían
acceso a algunos de los manuscritos más antiguos del evangelio de
Juan, como p66 and p75, del siglo II). |
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El Evangelio de Juan en copto sahídico, es
un
manuscrito que data de finales del siglo II, de
nuestra era, el cual ha
sido muy poco difundido,
tal vez porque revela el gran error de la mayoría
de las traducciones de Juan 1:1c. Este manuscrito
fue traducido a la lengua
inglesa en 1911 por el
ministro religioso George William Horner. En el libro
The Text of the New
Testament (Eerdmans, 1987),
Kurt and Barbara Aland, editores de críticas
textuales
del griego del Nuevo Testamento, dicen:
"El Nuevo Testamento en Copto, está entre
los
recursos primarios para el texto del Nuevo Testamento.
Tan importante
como el latín y el Siriaco, y es de
gran importancia para conocer cómo se desarrolló el texto
en Egipto”.
El
Evangelio Copto de Juan, muestra gran afinidad con el papiro Bodmer P75,
escrito en griego proveniente de Alejandría a finales del siglo II, uno de
los más antiguos que contienen el prólogo del Evangelio de Juan.
Este manuscrito Copto, muestra Juan 1:1 de
la siguiente manera:
Transliteración:
1:1a Hn tehoueite nefshoop nci pshaje
(en el principio era la palabra)
1:1b Auw pshaje nefshoop nnahrm pnoute (y la palabra estaba con el dios)
1:1c Auw neunoute pe pshaje ( y un dios era la palabra)
La siguiente tabla muestra lo que significa
cada palabra:
|
auw |
“y” |
|
ne |
Prefijo
verbal que denota tiempo pasado, es decir, “era” o “estaba” |
|
u |
Artículo
indefinido en copto, “un” |
|
noute |
“Dios” |
|
pe |
Partícula
en copto que significa “ser” o “este es” |
|
p |
Artículo
definido masculino en copto |
|
shaje |
“Palabra” |
Por lo tanto Juan 1:1c dice literalmente: “y era un dios (ne-u-noute) la Palabra”.
Note que se colocó el artículo indefinido “u” antes de “noute”.
Por lo tanto el traductor no consideró el sustantivo sin artículo
qeoV como indicando una identidad con
“el Dios” (pnoute) con quien estaba la Palabra, por lo que usó
el artículo indefinido.
La cláusula precedente que es Juan 1:1b,
dice literalmente: “y la Palabra estaba con el dios (pnoute)”. Note
que el traductor tradujo literalmente “el dios” (pnoute) y no
solamente “dios” (noute). El artículo indefinido en Copto Sahídico se
utiliza en dos contextos, para para designar al sustantivo como
miembro de una clase y para cuando el sustantivo al que aplica lo señala
como cualitativo. Por lo cual, existen dos opciones en las que puede
entenderse la traducción del manuscrito copto, “la Palabra era divina” o tal
como literalmente dice: “la Palabra era un dios”. Lo que está descartado
es la traducción “la Palabra era Dios” (o “el Dios”),
porque a “noute” (dios) en Juan 1:1b se le aplicó el artículo definido; y
al de Juan 1:1c se le aplicó el indefinido, lo cual se hizo claramente para
distinción, de la misma manera que la Traducción del Nuevo Mundo
hace.
En el apéndice 6-A de la Traducción del
Nuevo Mundo Con Referencias, se
reconoce que ambas traducciones (“divino” o “un dios”), son correctas en el
contexto, porque los traductores han entendido que
qeoV
en Juan 1:1c es “primariamente cualitativo”,
pues se trata de “un sustantivo predicativo que precede al verbo”, lo cual
no descarta que sea indefinido (Véase
el artículo ¿Cómo debería traducirse Juan 1:1?).
Se debe entender que el contexto indica que “la Palabra” es el Hijo de Dios,
por lo que no es el único al que se le puede calificar como
qeoV.
El artículo indefinido en español es
apropiado para no contradecir la cláusla precedente.
Ahora veamos la construcción del griego
original de Juan 18:40:
"hn
de o barrabaV lhsthV"
literalmente : (era
pero el Barrabás ladrón)
En Copto se tradujo:
barabbas de neusoone pe
pero Barrabás era un
ladrón (ne-u-soone)
Aquí vemos que en el griego koiné empleado
por Juan usó el sustantivo sin artículo
lhsthV
—ladrón—, sin emplear el numeral
eiV
o el pronombre indefinido
tiV,
simplemente porque el koiné sigue en muchos casos la costumbre del griego
clásico de omitir el artículo definido en un sustantivo para mostrar
indefinición. Los traductores del griego al copto a finales del siglo II de
nuestra era, en
plena moda del koiné, conocían esto muy bien y por el contexto
insertaron el artículo indefinido.
Ahora veamos el texto de Hechos 28:6
en tres diferentes versiones
Biblia de Jerusalén
Ellos
estaban esperando que se hincharía o que caería muerto de repente; pero
después de esperar largo tiempo y viendo que no le ocurría nada anormal,
cambiaron de parecer y empezaron a decir que era
un dios.
Griego koiné (original):
oi de prosedokwn auton mellein
pimprasqai h katapiptein afnw nekron. epi polu de autwn prosdokwntwn kai
qewrountwn mhden atopon eiV auton ginomenon metabalomenoi elegon auton
einai
qeon.
Copto Sahídico
ntoou de
neuCwSt nswF pe Hws eFnaSwHb hnFHe eHrai Hn ouSsne nFmou eueiorm de nswF
nounoC nkoou auw eunau Je mpelaau mpeqoou taHoF auktoou peJau Je
ounoute pe.
Note que en el texto original en griego
koiné, el sustantivo
qeoV
está
sin artículo en acusativo, y no
es precedido por ningún numeral o pronombre indefinido, sin embargo el
contexto indica que es un sustantivo indefinido, ya que fue a Pablo al que
habían llamado “dios”, por lo que los que tradujeron al copto en el
siglo II, tuvieron que agregar el artículo indefinido y de la misma
manera que los traductores de la Biblia de Jerusalén.
Los críticos de la Traducción del Nuevo
Mundo siempre han mostrado un intento desesperado por hacer a Jesús el
mismo Dios que el Padre. La
Traducción del Nuevo Mundo es coherente con el contexto bíblico y con la
sintaxis del griego koiné.